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HOTEL RESIDENCIA GRAN VÍA, se encuentra en el centro de la ciudad de Salamanca, próximo al parking de Santa Eulalia( tarifas especiales para clientes del hotel. situaciòn privilegiada , a escasos minutos de la plaza mayor de salamanca,del centro històrico y comercial.
dispone de 33 habitaciones dobles y 14 singles.baño privado.telèfono.tv. conexiòn a internet.
anexo al hotel se encuentra ubicado el restaurante y cafeteria " gran via "
amplia variedad de platos tipicos de nuestra region . especialidad de la casa
productos ibèricos de bellota y cochinillo al horno.
Un cualificado grupo de profesionales de la hostelería estará a su disposición para que su estancia en HOTEL RESIDENCIA GRAN VÍA sea lo más agradable posible.
HOTEL RESIDENCIA GRAN VÍA cuenta con 47 habitaciones, de las cuales 34 son dobles y 13 individuales. Para mayor comodidad de nuestros clientes, hay 14 camas supletorias.
Nuestras habitaciones disponen de calefacción, televisión, teléfono y baño completo, excepto 3 individuales que tienen ducha y lavabo.
- Ascensor.
- Salones sociales con TV.
- Comedores con capacidad para 90 personas.
HOTEL RESIDENCIA GRAN VÍA se encuentra en el centro histórico de Salamanca. Esta ciudad es probablemente más conocida que nada por haber tenido la más antigua Universidad de España y una de las más antiguas de Europa.
Esta tradición estudiantil le da una atmósfera tan especial, con cientos de jóvenes que se aglomeran en sus antiguas calles y disfrutan como nadie, en sus numerosos y preciosos locales, hasta muy entrada la mañana.
El otro elemento que la hace única es su encanto añejo, con un centro histórico donde se ha conservado intacta su pureza arquitectónica. Al visitarla, no sorprende que haya sido declarada por la UNESCO Ciudad Patrimonio de la Humanidad.
Tan concentrados y tan bellísimos monumentos, la cultura que se respira en el aire y el reflejo mágico de su piedra dorada, que lo cubre literalmente todo, hasta los edificios de reciente creación, presentan una sensación única.
Salamanca es una piedra preciosa, tanto por su riqueza monumental como por el precioso material en ella empleado. Todos los edificios del casco antiguo, incluso los de nueva construcción, están elaborados con la piedra de Villamayor, que por su ternura permite elaborar las más finas filigranas y por su contenido en hierro, que al contacto con el aire se oxida, ilumina la ciudad, sobre todo al atardecer, de ese reflejo dorado que le es tan característico.
Pero no es sólo esta impresión estética la que enamora al visitante, sino su atmósfera cultural única que, como el buen vino, conserva en añeja bodega. Este encanto indescriptible hizo que tantos ilustres que aquí vivieron la amaran. Y Salamanca, generosa y culta, no los olvida, guardando entre sus muros y monumentos su recuerdo.


